Energía reactiva

Es posible que, cuando recibimos la factura de la luz cada mes, nos fijemos solo en el importe a pagar y no en los detalles de facturación. También es posible que a veces podamos fijarnos en detalles pero que no los entendamos porque no sabemos qué significan. Y es que más allá del temido IVA, la factura de la luz desglosa otros impuestos y pagos. Uno de ellos es la llamada energía reactiva.

Cuando hablamos de energía reactiva nos referimos a un tipo de energía especial utilizada en algunos aparatos electrónicos. Electrodomésticos como la nevera o el congelador necesitan crear campos electrónicos y magnéticos para su funcionamiento. Este funcionamiento especial es lo que hace que necesite de este tipo de energía que puede verse reflejada en la factura. Pero ¿qué más conlleva este gasto especial de energía eléctrica?

El excesivo gasto que supone la energía reactiva para eléctricas y consumidores

Una de las razones de que el gasto de la energía reactiva se vea reflejado en la factura es el alto coste que este tipo de energía alternativa supone para las compañías eléctricas. Y es que al alto coste de su producción debe sumar sus altas pérdidas y dificultad para su distribución. Precisamente por ello, las centrales crearon ciertos recargos a cuenta de los clientes para recuperar parte de esas pérdidas.

Ahora bien, estas empresas también generan beneficios de forma indirecta gracias a la energía reactiva. Y es que esta energía provoca una bajada de la potencia de la instalación eléctrica, lo que hace que los clientes deban contratar una mayor potencia y con ello ocasionar un mayor gasto.

El consumo de energía reactiva se mide en kVArh (kilovoltioamperios reactivos-hora) y su tarifa variará según la potencia de instalación. Por ello es importante pensar en algunas medidas que ayuden a disminuir el uso de este tipo de energía. De esta forma, se ahorraría de una forma generalizada en la factura de la luz.

Para ello, una de las medidas que se pueden poner en marcha es la instalación de una batería de condensadores. De esta forma, disminuiría el uso de energía reactiva de forma radical y se ahorraría en la factura de la luz.

Por |2018-05-14T10:39:51+00:00mayo 20th, 2018|Energía solar|